CALLE TALAVERA
En el viejo barrio de La Merced se encuentra la calle Talavera, calle antigua, llena de historia y anécdotas. Toma su nombre de la construcción que ahora es museo de sitio, instalaciones de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM) y centro comunitario, llamado Casa Talavera.
Ubicada en el número 20 de esta calle, es una casa colonial del siglo XVI, pero la construcción actual data del siglo XVIII y perteneció al Marqués de Aguayo. Posteriormente sirvió como fábrica de cerámica de talavera e, incluso, aún se puede ver en los patios, uno de los hornos. Debajo de esta casa se descubrieron varias estructuras prehispánicas en el año de 1987.
Historia de la Casa Talavera
En una colaboración que realiza Alejandro Semo para la página oficial de la UACM, señala que la Casa Talavera se ubica en lo que fuera el Barrio de Temazcaltitlán (Barrio de los temazcales), entre las calles que actualmente conocemos como República del Salvador y Roldán, donde corría la Acequia o Canal de la Viga, que venía de Chalco, pasaba por Tláhuac, Xochimilco, Iztacalco, Santa Anita y llegaba al embarcadero de la calle de Roldán.
Menciona que la colección que muestra el Museo de Sitio ubicado en la casa, expone objetos ligados a la vida cotidiana de los primeros mexicanos como son vasijas decoradas, cucharas, navajas y raederas para limpiar pieles, además de un conjunto de malacates de distintas formas y tamaños, con los que se hilaba lana y algodón. La muestra incluye algunos sellos y figurillas de barro cocido.
Se exhiben también fragmentos de la cerámica que se fabricaba en el lugar además de la que llegaba de otros sitios y que probablemente se utilizaba como piezas de muestra o de intercambio.
*Cerámica mayólica es un término español que se refiere a una forma específica de vidriar el barro, desarrollada en el cercano y Medio Oriente en el siglo IX. A México llegó por medio de los conquistadores españoles y con el paso del tiempo tuvo una serie de adaptaciones y modificaciones, cuya síntesis más significativa fue el estilo Talavera”, dice.
De acuerdo con información recientemente investigada, Casa Talavera fue también fue una casa de curtiduría, que en el año de 1797 se describió como poseedora de un primer patio con vivienda en planta alta y tenía además su cochera, zaguán, patio, almacén, dos bodegas, covacha, caballerizas, y molino corriente.
De igual forma se describe el segundo patio con diferentes tipos de tinas, como 15 pelambreras o depósitos donde se mezclaba el agua y cal para pelar las pieles. También tenía 11 accesorias, una tienda y seis viviendas. Esta actividad al parecer se practicó hasta el siglo XIX, ya que determinados procesos productivos debían su ubicación, en función de la hidrografía del Valle de México.
Tal fue el caso de los curtidores, especializados en tratar las pieles de ganado res, cordero, carnero, venado y cabra, que tuvieron que establecerse a un costado de la Acequia de Roldán y que era parte del Canal de la Viga.
Fue este gremio el que le daría forma al barrio de San Pablo ya que fue identificado como el de los curtidores. Incluso existió un puente conocido como “Puente de los Curtidores”, que se encontraba a la altura de las actuales calles de Regina y Roldán. Ahí habitaban y trabajaban los indios zurradores, que se dedicaban a quitar el pelo y a salar las pieles.
Este grupo incluso tuvo su propia capilla, la cual se ubicaba en la iglesia de san Pablo y además tuvieron su propia cofradía, la del santo Cristo. Entre los vecinos del barrio se encontraban aquellos artesanos que trabajaban los productos derivados del trato de la piel como los gamuceros, talabarteros, zapateros, chapineros y silleros. Este trabajo junto con el textil y el relacionado con la madera era de los más productivos en la ciudad.
El inmueble fue declarado Monumento Histórico el primero de diciembre de 1931 y el 6 de junio de 1932, es un edificio civil colonial de estilo barroco.
Colaboración de: EDER ALAN OLIVARES RAMÍREZ